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Página 1 de 2 Pedro David Ávila Hernández: Chile
Una economía nacional estable mas el crecimiento positivo de diferentes industrias proyectan con éxito el mercado de los recubrimientos en el país austral.
por Natalia Ospina
Dicen los que saben que el verdadero éxito y sabiduría están en caer y volverse a levantar. Fracasar nunca es bueno, pero luego de una caída, el triunfo siempre tendrá un sabor más dulce.
De eso se convenció hace cinco años Pedro David Ávila Hernández. Un incendio acabó por completo con la planta de producción, las bodegas de materias primas y productos terminados de Chilcorrofin. Compañía chilena dedicada a la fabricación de pinturas y revestimientos especiales para la minería, la construcción, las actividades pesqueras, entre otras. “Una vez lograda la reconstrucción fue preciso salir a la reconquista del mercado y a retomar áreas que ocuparon productos de la competencia, mientras duró nuestra ausencia”, recordó. Con 19 años de labor en la compañía chilena Sociedad Química Chilcorrofin S.A., Ávila se desempeña hoy como subgerente de asesoría técnica y tiene bajo su responsabilidad, el diseño de especificaciones técnicas de esquemas de protección de pinturas.
Investigación y una vida académica aplicada a las características del mundo empresarial moderno, es la mezcla que mejor describe a este profesional. Sus conocimientos y experiencia en el mercado del país austral quedaron reflejados en la siquiente entrevista.
Transparencia con el cliente ¿Cuáles son sus logros más significativos dentro de la industria? En primer lugar, desarrollar en Chilcorrofin un departamento de asesoría técnica sólido, ágil, creativo y veraz, capaz de resolver de forma eficiente los problemas que se presentan a nuestros clientes. Por otra parte, está la creación de planes de capacitación, el aporte al crecimiento permanente de nuestra empresa en lo que tiene que ver con el aumento de su producción. Además de la construcción de una planta nueva, amplia, moderna y eficiente.
¿Cuál es la clave de su éxito profesional? Honestidad y veracidad, ambas virtudes logradas en mi vida académica y llevadas luego, sin deformaciones, a la atención de nuestros clientes, sin haberles entregado jamás, ni siquiera un galón de pintura, del cual no tuviera certeza absoluta de su calidad y de su real utilidad para solucionar la necesidad planteada.
A ello se agrega una gran perseverancia, sin aceptar nunca, a priori, que no existe una solución para un cliente aunque sea necesario para ello invertir gran cantidad de tiempo, paciencia, estudio y esfuerzo. No obstante todo lo anteriormente dicho, no me cabe ninguna duda que el éxito que he podido obtener se debe a la bondad de Dios.
Industria en desarrollo Haber logrado que la economía nacional se mantenga estable a través de políticas económicas claras y abiertas, con bajos índices de corrupción, son según Pedro Ávila las razones más significativas que le permiten ver con optimismo el crecimiento de la industria de los recubrimientos en el país austral.
¿Cuáles son las características del mercado chileno de la pintura? El mercado es muy exigente y altamente competitivo, con alta tecnología, productos de calidad y buen comportamiento en el tiempo y con precios ajustados, donde se compite permanentemente para poder crecer. Hay muchas fábricas de pinturas que entregan productos de diferentes calidades, lo que es algo que el cliente no siempre sabe distinguir. A lo anterior, se suma la llegada de empresas extranjeras lo que lo hace más competitivo aún.
¿Qué perspectivas de crecimiento tiene el sector pinturero chileno? Nos acercamos cada vez más al desarrollo. La minería, principalmente la de cobre, con las alzas de precio de este metal a nivel mundial, ha generado un importante desarrollo industrial. La salmonicultura, de la cual Chile es también un líder mundial, la celulosa, agroindustrias y otras áreas, han surgido en forma muy importante en los últimos años, haciendo de Chile un país que está creciendo y que en general, está haciendo bien las cosas.
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